La escena musical valenciana suma un nuevo nombre a su cantera de grupos singulares y difíciles de clasificar. Piso Franco, cuarteto formado por músicos con décadas de trayectoria en el underground de la ciudad, acaba de publicar su primer trabajo discográfico a través del sello Flexidiscos. Un álbum absorbente e hipnótico integrado por nueve canciones con letras compuestas en valenciano.

Tomando principalmente elementos del post punk y el post rock, Piso Franco se aleja de las estructuras convencionales de la canción pop y explora caminos más libres en los que los temas evolucionan de forma orgánica con la incorporación de sutiles arreglos y escasas variaciones rítmicas que recuerdan a bandas como Stereolab o Yo la tengo.

El sonido del grupo se define por sus líneas de bajo minimalistas, una batería que trabaja con patrones repetitivos, y dos guitarras en permanente diálogo: una traza bucles que funcionan como columna vertebral de los temas, mientras la otra introduce elementos expresivos -disonancias, riffs angulares, etc- que elevan o reducen la intensidad de cada canción. El resultado es una mezcla de ritmos, texturas y soluciones musicales inesperadas que absorben completamente la atención del oyente durante los treinta minutos de duración del disco.

Piso Franco está integrado por Darío Satorres (voz y guitarra), miembro activo de Tercer Sol y anteriormente de la banda de shoegaze Nomembers; Pablo Bosch (guitarra), cuya trayectoria arranca en los años noventa con grupos de hardcore y punk rock como Ownfight y Los Brackets; Óscar Mezquita, figura omnipresente en la escena valenciana desde hace décadas como baterista de Zanussi y Futuro Terror, entre otras muchas bandas; y Paco Caballer (bajo), también integrante de Filete, otra de las formaciones emergentes de la ciudad.

Los cuatro comparten un bagaje musical muy diverso, y esa amplitud de miras se percibe en cada recoveco del disco. También en el modo en que Darío Satorres encaja sus letras poéticas y abstractas dentro de unas estructuras rítmicas deliberadamente esquivas.

Entre las principales fuentes de inspiración de Piso Franco se encuentran bandas contemporáneas como Antelope, cuarteto de Washington D.C. vinculado al sello Dischord Records, y Lithics, grupo de Portland asociado al revival del post-punk y la new wave. También, por supuesto, grupos icónicos de décadas anteriores como Fugazi, Slint, Tortoise o los holandeses The Ex. Referencias con las que comparten una clara vocación experimental dentro de los parámetros del rock.

Grabado y mezclado en los estudios Millenia de Valencia por Erick Marin y masterizado por Jose Guerrero (Betunizer, Cuello), Piso Franco está disponible en formato físico en vinilo y en los principales canales de distribución digital.